Fotografía de comuniones
La Primera Comunión es un acontecimiento inolvidable en la vida de tu hijo/hija. En este momento es cuando entran en la última etapa de su infancia y pasan a transitar la fascinante adolescencia. Por eso es tan importante conservar este momento mágico que pasa muy rápido y que no se volverá a repetir.
Hacer una sesión de fotos diferente de la que les harán en la iglesia les ayudará a tener un recuerdo donde se cuide cada detalle y donde se muestre su verdadera personalidad, de una forma natural, divertida y desenfadada.
Mi objetivo es crear imágenes que reflejen la esencia de cada niño o niña, combinando naturalidad, emoción y creatividad. Unas fotografías que estoy segura que les encantará volver a ver cuando pasen 10 o 20 años.

¿En qué consisten las sesiones fotográficas de Comunión?
Las sesiones de fotos de comuniones son el complemento perfecto del reportaje del día de la Primera Comunión. Se suelen realizar un día distinto al de la ceremonia y la celebración porque es la forma en la que los niños y las niñas estarán más relajados/as, por lo que saldrán más naturales.
Los reportajes de fotos los hago en una localización exterior. A mí personalmente me gusta tener un encuentro previo porque creo que ayuda a crear conexión antes de encontrarnos el día de la sesión y me ayuda a comprender cuál es la energía del niño/niña o cuáles son sus gustos y sus aficiones. Además, nos permitirá comentar aspectos importantes como qué tipo de reportaje les gustaría tener o hablar de detalles como la ubicación, el vestuario o la posibilidad de llevar algún elemento extra. Compartir un ratito en un ambiente agradable es fundamental para saber si hay feeling entre nosotros y nos acerca un poquito más.
¿Cuándo se recomienda reservar la sesión de fotos?
Las plazas para las fotos de Comunión son limitadas y todas las Comuniones suelen celebrarse entre los meses de mayo y junio, así que lo ideal es reservar con suficiente antelación para asegurarte de que la fecha que quieres está disponible. Lo recomendable es contactar con un mes o un mes y medio antes de la ceremonia. El reportaje se realizará dos semanas antes o después de la ceremonia
¿Qué tenemos que llevar a la sesión?
Sobre todo muchas ganas de pasárselo bien. Mi intención siempre es que los niños y las niñas vivan esta experiencia desde la ilusión y el disfrute, haciendo lo que más les gusta, que suele ser saltar, dar vueltas, correr o jugar. Si tiene una pasión o hobbies y quiere llevar algo que esté relacionado con su afición, será genial que lo use porque conectará mejor con su forma de ser y pasarán a ser unas fotos atemporales con las que se sienta identificado/a siempre. Y si no tiene, no pasa nada; al final lo importante es divertirse y tener un bonito recuerdo de este momento.

¿Pueden participar los familiares en la sesión?
¡Claro que sí! Además, yo lo recomiendo mucho. Este es un momento emocionante y especial para sus hijos/as y no me cabe ninguna duda de que, en un futuro, les encantará verse en las fotos con las personas a las que más quieren. Hay diferentes paquetes que ofrecen la posibilidad de participar en la sesión a padres, madres, hermanos/as y abuelos/as. No dudes en preguntarme en caso de que tengas cualquier duda.
¿Cuánto dura una sesión y cuántas fotos entregas?
Normalmente suelo estar con las familias entre 1 hora y 1 hora y media, pero siempre depende de lo que necesiten, de las ubicaciones a las que quieran ir y de las personas que participen el día de la sesión.
Nunca entrego un número exacto de fotografías porque cada niño/a es un mundo. En cada caso el reportaje tendrá las imágenes que sean necesarias para contar la historia y mostrar la esencia de cada niño/a, aunque nunca serán menos de 40 fotos.



















